Una invitación a mirar, acompañar y dejarnos acompañar
Después de aprender a mirar nuestro propio corazón, llega el momento de levantar la mirada y descubrir cómo estamos viendo a quienes Dios ha puesto a nuestro alrededor.
Nuestra manera de mirar a los demás determina muchas veces la manera en que nos acercamos a ellos, los escuchamos, los tratamos y los acompañamos. Podemos ver errores donde Dios sigue viendo una obra en proceso; limitaciones donde Él ve propósito; o simplemente pasar de largo ante personas que necesitan ser vistas, escuchadas y acompañadas.
A cara descubierta, Viendo a los demás nos invita a permitir que Dios transforme nuestra mirada para aprender a ver a las personas como Él las ve: con gracia, en proceso y con propósito. Una mirada que no juzga apresuradamente, que sabe acercarse, que escucha, que comprende, que tiene paciencia y que decide caminar junto a otros.
A lo largo de esta nueva serie de Grupos de Hogar descubriremos que la vida cristiana no fue diseñada para vivirse desde la distancia. Dios nos ha llamado a construir relaciones intencionales, a abrir espacio en nuestro corazón para los demás y a convertirnos en instrumentos de Su gracia en sus procesos.
Porque cuando Dios cambia nuestra manera de mirar, también cambia nuestra manera de relacionarnos.
Muy pronto en nuestros Grupos de Hogar. Atrévete a mirar a los demás… a cara descubierta.
Informate de nuestra nueva serie en la sección de Actividades.